sábado, 26 de septiembre de 2015

Primeros días en Portland

Querido Leo:
Estos son mis primeros días en Portland. Todavía no termina el verano, aunque algunos árboles están cambiando el color de sus hojas y soltándolas al viento, como sucede en otoño.

Hoy día fui a correr a un parque que se llama "Washington Park". No tomé fotos. Resulta que tuve que subir mucho, pues el parque está en la cima de una colina. Me quedé en la parte llamada El Parque de Rosas, donde hay muchísimas variedades de todos los colores y tamaños. Al abuelo le encantaría conocer ese lugar.

Ahí también hay un zoológico, pero no fui porque estaba lejos y no quería trotar en subida. No es un parque como el Parque Metropolitano Guangüiltagua, sino más bien como el Itchimbía: con todas las vías asfaltadas y con partes empinadas.

Al regreso fui a conocer y a comprar en un mercado que hacen todos los sábados cerca de mi casa y cerca de la universidad. Se llama: "The Farmer's Market".


Hay productos de agricultores locales. Todo es orgánico. También hay comida preparada, como comida mexicana, café, empanadas, pizza, hamburguesas, pan, pasteles, mermeladas. Todo, hecho con productos artesanales. La fila más larga que ví era para comprar los burritos. Supongo que son muy buenos.

Ahí hice mis compras de vegetales y luego preparé un puré de vegetales con kale, zapallo y tomate. Modestia aparte, quedó muy rico.

 


1. Vegetales de todos los colores para hacer ensaladas.
2. La licuadora nueva, para hacer puré de vegetales y el basurero de residuos biodegradables para hacer compost, igual que hacen en tu casa.
3. El puré y atrás del plato, peras de distintas variedades y sabores. 

En el mercado encontré pan sin gluten, y tortillas de maíz de varios tipos. Claro, hay también golosinas como esos pastelillos sin gluten y veganos (sin productos animales). Son demasiado ricos!

Luego de almorzar fui a la mecánica de bicicletas de la universidad. Se llama "The BikeHub". Allí puedo usar las herramientas gratis y alguien me indica cómo hacer los trabajos que necesito. Esta vez puse unos protectores de lluvia en las llantas y una pequeña parrilla en la parte de atrás para cuando necesite llevar algo (como una funda de compras).


Ahí se ve el súper candado, la parrilla y los protectores de lluvia.






Finalmente, antes de venir a mi casa, dejé la bicicleta en un estacionamiento cubierto donde se va a quedar mientras no la use.

   La bici en el garaje a la izquierda.

A la derecha, la vista norte desde el comedor de mi casa.


Donde voy a vivir

Querido Leo:


Ya estoy en el pequeño apartamento donde viviré este primer año de universidad. Queda en el noveno piso de un edificio dentro de la zona universitaria. Está muy cerca de mis clases, de la biblioteca y del centro de la ciudad.

Esta es la vista hacia el sur de la ciudad. La ciudad se divide en Norte, Sur, Este, Oeste. Vivo en el Sur Oeste.


Tengo una cocina donde voy a preparar muchos platillos. La refrigeradora es bastante grande. También tengo horno, donde puedo cocinar pasteles o recetas inventadas como esos "chips" de kale picantes.








Ahí puedes ver una mesa y taburetes que llegaron en una caja y tuve que armar yo sola con mucha paciencia. Al principio no entendía las instrucciones, pero finalmente lo logré.

Junto a la mesa está la bicicleta Liv, es mi bici de ciudad. Voy a usarla para cuando deba ir al supermercado o a otros lugares y tenga que estacionarla en la calle. Siempre debo usar un candado para que no se la lleven.



Aunque no parezca, ese es mi escritorio con la computadora. Es un escritorio para usar mientras estoy parada. También lo tuve que armar sola.

Tengo una colchoneta de yoga, donde puedo practicar. Es lila igual que mi bici. Me gusta mucho ese color.






No tengo más muebles, así que se ve todo un poco vacío. Tengo servicio de Tv-cable, pero no tengo televisión, así que da igual. Cambiarse a vivir a otro país es así: dejamos todas las cosas que antes teníamos y hay que empezar a conseguir todo lo necesario otra vez.


Finalmente, una foto de mi bici Amira, que es para entrenar y competir en carretera. No se si pueda seguir entrenando bici todos los días, porque ahora debo estudiar mucho. Ojalá que sí.
Esos son mis pies y estoy en la cama escribiendo esta primera carta.